martes, 24 de febrero de 2009

Significado de cohecho y prevaricación



Con la viñeta que venía hoy en Plétora de piñatas me ha quedado claro el significado de estos dos términos.

3 comentarios:

Rafael del Barco Carreras dijo...

¿SOBORNO O EXTORSIÓN?



Rafael del Barco Carreras



13-02-09. Yo afirmaría sin dudar que en España domina la EXTORSIÓN. Lo sabemos muy bien quienes hemos ejercido de empresarios. Un servicio público, un contrato o venta, una concesión, un auto y hasta sentencia, a menudo tiene un precio ajeno al impuesto o la tasa, que se pagará si se pretende o necesita el bien, derecho, servicio o venta. Jamás he oído de nadie en mi entorno que sobornara a algún cargo público, y por docenas los empresarios que han pagado lo que les exigían, y normal quienes hasta de generaciones atrás tienen establecido en negro la comisión, incluso especie de sueldo mensual fijo, al jefe de compras, jefe de servicio o firmón y tramitador correspondiente. Lo he vivido en persona, he pagado, pero nunca se me ha ocurrido la oferta directa, se hubieran carcajeado, “roto las vestiduras”, o peor. Un despistado ignorante, un fuera de lugar, y encima peligroso por su atrevimiento.

El gran March decía que quien no tiene precio es que no vale nada. Le diría que el precio lo fijan de antemano los corruptos funcionarios públicos, a miles, a través de sus sofisticados canales, o no sofisticados. El “Lo sabía toda Barcelona” de Pascual Estevill y Piqué Vidal, o los Delegado e Inspectores de Hacienda. El 3% de Maragall. O el ¡colmo! en la Modelo del 80, yo mismo (preso-ordenanza-contable en Economatos y Suministros) rellenaba las facturas y recibos en blanco de los proveedores, una docena, y “todos con la misma máquina de escribir”, aun se podría comprobar en los estados de cuentas bimensuales perfectamente cuadrados, etc…etc...

Se podría generalizar que en Obra Pública las comisiones en negro son normales, por lo tanto no se puede hablar de ni extorsión ni soborno, y lo que viví para SALIR DE LA CARCEL es extorsión en su grado más duro, amoral y sucio.

La falacia y la hipocresía reina en España, y la ley y léxico perpetúan una mecánica donde el funcionario público no se vende, o se deja sobornar, sino que es el dueño y señor del feudo y cobra su peaje. Difícil descubrir y probar el montaje para la recaudación con bufetes, consulting o simples familiares o amigos canalizando clientes. La figura del Conseguidor que tanta estafa ha propiciado. Descubrir a los corruptos o sus intermediarios, tratarlos, y pagar, centra el éxito de mucho empresario, diría, la mayoría en ciertos sectores. En situaciones de difícil discernir si uno es un empresario o simple “hombre de paja” recaudando y pagando, caso en la Burbuja Inmobiliaria entre ayuntamientos, inmobiliarios y banqueros-cajeros.

Furiosoman dijo...

Joder Rafael, creo que no te conozco, pero parece que tienes mucho que contar. Quizás el espacio que te proporciona la sección de comentarios se te queda pequeña. Si estas interesado en incluir un articulo en nuestro Blog, contéstame aquí mismo y vemos como lo hacemos.

Veo mucha furia en ti y eso hay que remediarlo ;)

Rafael del Barco Carreras dijo...

Más que furia...años encima...

15-05-09 VISTO PARA SENTENCIA EL JUICIO A RAFAEL JIMÉNEZ DE PARGA, ALFREDO SÁENZ ABAD Y OTROS,

Y LA PRESENTACIÓN DEL LIBRO DE VICTOR SAURA “LA CATALUNYA MES FOSCA”.



Rafael del Barco Carreras



Un día intenso. Me temí que la anunciada variación de conclusiones provisionales del fiscal liquidara el juicio. Lo sucedido el 2008 con Gran Tibidabo (Port Aventura), que los pactos entre la fiscalía y las partes acabaron con lo que soñé un repaso y hasta bendición a mi “Barcelona, 30 años de corrupción”. Pero no, la Fiscalía mantenía la acusación, aunque rebajada de los nueve años iniciales a tres años y medio de cárcel para Rafael Jiménez de Parga, Alfredo Sáenz Abad y Miguel Ángel Calama, y retiraba la acusación a José Ángel Merodio.

Seis horas de fiscal, dos abogados acusadores, y cinco defensores. Terrible. Los dieciséis oyentes se convirtieron en los seis habituales después de oídos los cargos. Extorsión, denuncias falsas y estafa procesal.

Se juzgaba a mis “abogados” y a la “banca” en el “todo vale”. Y la idea de que yo fui la primera víctima del conjunto, que cobrando de Javier de la Rosa, sustituyeron culpables, me martilleó toda la mañana. Si durante el juicio me sentí un espectador, he de confesar que las defensas me alteraron. El argumento de que las falsedades en la denuncia eran simples errores de los que Rafael Jiménez de Parga pedía disculpas, o de que en definitiva los culpables eran los denunciantes porque estafaron al banco, me enervó.

El abogado de Merodio le dio la vuelta al calcetín, el juez Pascual Estevill con su actuación alteró la querella del banco reclamando 639 millones a los ahora acusadores, acabando sobreseída. Perjudicó, pues, al Banco, los acusados ahora. Cortando y pegando a su gusto del libro, Estevill y "El Clan de los Mentirosos" de Félix Martínez, su tono crecía. Pretender quince años después, decía, que tanto Rafael Jiménez de Parga como los banqueros pagaran por los delitos del ex juez, que no reconoció en las declaraciones al presente juicio, y que entonces no solo nadie suponía sino que “todo el mundo” alababa sus actuaciones contra la gran burguesía catalana, acentuaba con exagerado énfasis, era un disparate.

Con excelente oratoria obviaron años de relación del juez y abogado, las oscuras conexiones del propio Banesto y su filial Banco Nogués (dijo el abogado) real procedencia de los créditos renovados año tras año no reconocidos por los ahora acusadores, y mucho menos avalados, y lo peor, docenas de extorsionados que conocí en la cárcel, el “lo sabía toda Barcelona” confesado por el abogado Juan Piqué Vidal (condenado en el juicio del 2004 del que derivaba éste) y sobretodo el fatídico domingo en que o pagaban 50 millones para el bolsillo del juez y supuestamente de Rafael Jiménez de Parga, o no salían de la cárcel.

Cuando a las siete y media de la tarde acudía a la presentación del libro “La Catalunya mes fosca” de Victor Saura aun me hervía la cabeza. Un bálsamo el ambiente de entusiastas y merecidos aplausos al autor y presentador, derivados a las víctimas y a mí en concreto. Paseo de Gracia, Librería Els Jardinets, frente al edificio del Banco Comercial Transatlántico, antes de la Guerra Mundial Alemán Transatlántico, y ahora absorbido por su propietario de siempre el Deustche Bank, donde me iniciara de empleado de banca por los 50. La primera vez que un gran conjunto de desconocidos reprobaba la versión esparcida y condenatoria en que me convirtieron en un réprobo, y con falsedades me encarcelaron y condenaron.